jueves, 16 de febrero de 2017

Confieso que he vivido (1974) - Pablo Neruda


LA POESÍA

Porque la verdad, si esto sigue, los poetas publicarán sólo para otros poetas ... Cada uno sacará su plaquette y la meterá en el bolsillo del otro ... su poema... y lo dejará en el plato del otro...
Quevedo lo dejó un día bajo la servilleta de un rey... eso sí valía la pena... O a pleno sol, la poesía en una plaza... O que los libros se desgasten, se despedacen en los dedos de la humana multitud... Pero esta publicación de poeta a poeta no me tienta, no me provoca, no me incita sino a emboscarme en la naturaleza, frente a una roca y a una ola, lejos de las editoriales, del papel impreso... La poesía ha perdido su vínculo con el lejano lector... Tiene que recobrarlo... Tiene que caminar en la oscuridad y encontrarse con el corazón del hombre, con los ojos de la mujer, con los desconocidos de las calles, de los que a cierta hora crepuscular, o en plena noche estrellada, necesitan aunque sea no más que un solo verso... Esa visita a lo imprevisto vale todo lo andado, todo lo leído, todo lo aprendido... Hay que perderse entre los que no conocemos para que de pronto recojan lo nuestro de la calle, de la arena, de las hojas caídas mil años en el mismo bosque... y tomen tiernamente ese objeto que hicimos nosotros... Sólo entonces seremos
verdaderamente poetas... En ese objeto vivirá la poesía...

jueves, 27 de octubre de 2016

Une chambre en ville (1982) - Jaques Demy





"La burguesía se puede ir al infierno.
Yo no soy una de ellos.
Le diré algo:
Me gustáis vosotros más que
toda la burguesía.
Estáis luchando por algo,
por sobrevivir, como yo misma.
Los burgueses se están pudriendo.
Se revuelcan a su modo.
Pero juro que ellos no me tendrán".


Aprovechando mi reciente viaje a Nantes, vi ayer "Une chambre en ville", de Jaques Demy, un encantador musical cantado de principio a fin -no hay ni un diálogo que no sea música-, que narra la historia de un triángulo amoroso entre un obrero de la metalurgia, una chica buena y una "femme fatale" burguesa. Como telón de fondo la lucha obrera que clamaba por sus derechos laborales en un Nantes de 1955.

Esta historia de lucha de clases me ha hecho pensar en la situación actual. Me ha hecho reflexionar sobre la clase obrera de ayer y de hoy. En la reciente historia española tenemos sucesos trágicos que nosotros -un pueblo que tiende a la desmemoria- no debemos olvidar. Hablo por ejemplo de Victoria (marzo de 1973): manifestación de la clase obrera en contra de medidas abusivas contra los trabajadores. Resultado: la policía disparando al pueblo, 150 heridos de bala, 5 trabajadores muertos. Hablo por ejemplo de Manuel José García Caparrós, malagueño, militante de Comisiones Obreras, asesinado también por la policía en la manifestación por la Autonomía Andaluza en 1977. El etcétera es largo, este post quiere ser corto.

La conclusión a la que llego es que la historia se repite, pero con diferencias sustanciales. El capitalismo con su política neoliberal (que atrozmente ya comenzaba en los 70 y vemos hoy sus consecuencias) ha borrado de un plumazo el socialismo. Su discurso (y no nos confundamos, tienen el mismo recalcitrante discurso en todo el universo conocido) está poblado de palabras clave: estalinismo, comunismo, conspiración judeo-masónica-terrorista, extrema izquierda, Rusia, Cuba, Venezuela... Se lavan las manos cuando equiparan el socialismo a la dictadura estalinista. Ahora se me vienen a la cabeza no sólo Franco sino todas las dictaduras latinoamericanas sostenidas por el imperialismo yanki -véase Operación Condor-.

Lo cierto es que el sistema que nos han impuesto (y cuya batalla perdieron aquellos que luchaban en los 60 y los 70), basado en una sociedad del espectáculo -véase Guy Debord-, lo tiene todo a su favor: desmemorian al pueblo, le dificultan su capacidad de reflexionar y de soñar eliminando de la educación materias como la filosofía y primando lo pragmático y productivo en contra de lo reflexivo. Un sistema capitalista y neoliberal que ha individualizado al pueblo y le ha hecho olvidar que sólo luchando por unos derechos de todos conseguirá obtener los suyos propios. La fraternidad no es comunismo (ni estalinismo) como nos hacen creer, la lucha obrera no es terrorismo. Lo realmente terrible es la pasividad en la que estamos inmersos, la abulia social en la que fundamentan la educación. Lo que me da verdadero vértigo es el abismo en el que el sistema ha conseguido arrojar al pueblo. Yo por ahora no veo la salida.

Sí, la historia se repite pero nos han despojado de la lucha, nos hablan de una democracia que no existe, pero claro, estamos carentes de imaginación e ideología.
Y en España, mientras tanto, hemos regresado al "turnismo" (finales del siglo XIX), Cánovas y Sagasta deben estar vivísimos en sus tumbas. El PSOE se "abstiene", el partido socialista y obrero de España, ¿acaso debe extrañarnos su abstención? Como decía, el socialismo ya no existe y la clase obrera es pasiva y abúlica.


Volviendo a la película: "La burguesía se puede ir al infierno / yo no soy uno de ellos".

jueves, 21 de abril de 2016

Cinema Paradiso (1988) - Guiseppe Tornatore


"Márchate.
Esta tierra está maldita.
Mientras permaneces en ella,
te sientes en el centro del mundo.
Te parece que nunca cambia nada.

Luego te vas, un año, dos,
y cuando vuelves todo ha cambiado.
Se rompe el hilo.
No encuentras
a quien querías encontrar.
Tus cosas ya no están.

Has de ausentarte mucho tiempo,
muchísimos años,
para encontrar,
a tu vuelta, a tu gente,
la tierra donde naciste.

Pero ahora no es posible.
La vida no es
como la has visto en el cine.
La vida es más difícil.

¡Márchate!
¡Vete a Roma!
¡Eres joven, el mundo es tuyo!
Yo ya soy viejo.

No quiero oírte más.
Quiero oír hablar de ti".

domingo, 10 de abril de 2016

Le petit soldat (1963) - Jean-Luc Godard


 « La photographie c’est la vérité. Et le cinéma c’est vingt-quatre fois la vérité par seconde. »

Anna Karina en "Le petit Soldat" de Godard

domingo, 13 de marzo de 2016

La peste (1947) - Albert Camus





Orán, al contrario, es aparentemente una ciudad sin sospechas, es decir, una ciudad a todas luces
moderna. No es necesario, por eso, precisar la manera en que nos amamos. Los hombres y las mujeres, o bien se devoran rápidamente en eso que llamamos el acto del amor, o bien se comprometen a una larga cotidianidad de dos. Entre esos extremos, no cabe nada, lo que tampoco es original. En Orán, como en cualquier otra ciudad, hace falta tiempo y reflexión: estamos completamente obligados a amarnos sin saberlo.

lunes, 1 de febrero de 2016

Viaje al fin de la noche (1932) - Céline





Viajar es muy útil, hace trabajar la imaginación. 
El resto no son sino decepciones y fatigas.
Nuestro viaje es por entero imaginario.
A eso debe su fuerza.
Va de la vida a la muerte. Hombres,
Animales, ciudades y cosas, todo es imaginado.
Es una novela, una simple historia ficticia.
Lo dice Littré, que nunca se equivoca.
Y, además, que todo el mundo puede hacer igual.
Basta con cerrar los ojos.

Está del otro lado de la vida.

viernes, 28 de agosto de 2015

Interestellar (2014) - Cristopher Nolan


"Cuando naciste, tu madre me
dijo algo que nunca entendí.
Me dijo: Ahora estamos aquí para...
ser los recuerdos de nuestros hijos.

Creo que ahora entiendo
lo que quería decir.
Cuando eres padre,
eres el fantasma
del futuro de tus hijos".